En 1997, sin haber terminado aún mis estudios de Ilustración y diseño gráfico en la Escuela de Arte de Zaragoza, una llamada de Juan Orensanz culminó en lo que fue mi primer trabajo profesional, un rediseño de portadas e iconografías para el Insituto Aragonés de Estadística.

25 años después el oficio ha cambiado mucho. Digitalización, hábitos de consumo,